Horacio Mario Aguilar- A una mujer!


¡Qué enorme las ganas de engañarte..!
Cuánta necesidad, la de mentirte..!
De decirte que soy ese alfarero
que toma con sus manos cada forma de tu cuerpo..,
palmo a palmo, borde a borde.., largo a largo..,
plasmando con el barro la esbeltez ondulante de tu talle…!!

Que tremendas ganas que lo creas..,
que abandones a mis manos, a mis dedos,
el volumen de tu pelo, tu perfil,
tu nostálgica mirada,
la insinuante comisura de tus labios,
la turgencia de tus senos,
y las nubes onduladas
de tu vientre y tus caderas,
plasmadas para siempre en mi memoria..,
para siempre moldeadas en un verso..!

Hoy quisiera engañarte,
mentirte, si, mentirte
y poder acariciarte sin que sepas,
cuanto hay de amor y de lujuria,
si te pienso, si te siento, si pretendo procrearte
otra vez, nuevamente como a Eva;
evitarte la serpiente, esconderte la manzana..,
liberarte la delicia de tu entrega,
la pasión despertada por mis manos en tu cuerpo...!
Descubrirte en la mentira, la ansiedad inocente,
sin castigo..!,
y entregarte enteramente al destino maternal
de ser mi hembra..!

5 comentarios:

Por Lirismo dijo...

Gracias Lili por el ornamento de la imagen que has elegido! Esa es ella!!
Mario.-

Elisabet Cincotta dijo...

Muy buen poema, lleva al lector de la mano en el interrogante hasta el final, cierre perfecto.
Elisabet

Anónimo dijo...

Sustancialmente erótico poema logrado.
Víctor Hugo Tissera

Maria Rosa dijo...

Maravilloso canto de amor y de sutil erotismo, Horacio.
Felicitaciones y un cariño grande
María Rosa León

Elizabeth Sandoval dijo...

Me han gustado tus palabras...

Elizabeth Sandoval