s/t-Carlos Alberto Roldán

"Vivere non è attendere che la tempesta passi...
è imparare come danzare nella pioggia."
Vivir no es prestar atención a que la tempestad pase
sino preparar la danza en la lluvia.









Cuando empezó el viento me pregunté si estábamos todos en casa.
Repetí nuestros nombres, uno a uno, y acaso por el torbellino y el estruendo
no advertí que algunos nombres ya faltaban.
Las horas se sumaron y yo en letanía temerosa
había reemplazado los rezos por la lista circular de quienes quería.
Digamos que fue cuando el viento abatía los árboles afuera
y la puerta ya estaba a punto de romperse
que en el oscuro no advertí las faltas.
Horas y horas con el pulso en alto
y la voz cada vez más insegura rodeando los nombres
y otro y otro faltaban acaso yo mismo tampoco estuviera.
Una voz reza nuestros nombres sin rito.

Nadie impedirá que dancemos.

1 comentario:

gdec dijo...

Sim, uma dança bem trágica .
Gostei muito
abraço, amigo
Geraldes de Carvalho